InspireU

Cómo diferenciar hambre emocional y hambre fisiológica

La nutrición holística aborda tanto el hambre emocional como el físico. Una mente y un cuerpo sanos son importantes para una vida satisfactoria. Al fin y al cabo, nuestro cuerpo es uno de nuestros medios de vida más importantes; cómo nos expresamos con el mundo, con los demás, cómo trabajamos, ejercitamos, disfrutamos, etc.  Muchas personas se enfocan en mejorar su salud física, mientras que otras trabajan para gestionar sus síntomas emocionales o eliminar las condiciones que conducen al hambre emocional. Conectarse con sensaciones corporales como el hambre puede tener un gran impacto en nuestra salud emocional. Y si no te lo crees, intenta desconectarte de tus emociones a la hora de comer en el día de hoy,

¿a que no puedes?

Contenido del artículo

¿Qué es el hambre emocional?

Es algo común y muy humano. Es el hambre que proviene de un conflicto emocional. Cuando se permite que este hambre constante persista sin limitación, crea estados emocionales desagradables y muy constantes y eventualmente puede conducir a condiciones emocionales como un estado de depresión o de ansiedad. 

Para algunas personas, puede resultar difícil conectarse con sensaciones corporales como el hambre. Cuando se desencadena tu hambre emocional, es muy probable que te lances a por el chocolate, una magdalena o un helado. Todo lo más cargadito de carbohidratos, azúcares y grasas no esenciales para nuestro organismo.

¿Cómo combatir el hambre emocional?

Un primer consejo que te puedo regalar es que, en vez de concentrarte en el contenido de grasa o azúcar de los alimentos o sus calorías, es preferible que comas con más frecuencia e incluyas una mayor variedad de alimentos. Así te aseguras de que comes de todo y mantienes equilibrada tu aporte nutricional.

¿Sabías que puedes llegar a desarrollar síntomas depresivos cuando comes emocionalmente en exceso lo que puede afectar negativamente a  la capacidad de tu cuerpo para mantener niveles estables de insulina?

¿Por qué como más cuando estoy deprimida?

Existe una razón científica por la que algunas personas comen más cuando están deprimidas, ansiosas o tristes: se llama The Forebrain Network. La red conecta la parte de tu cerebro que controla las respuestas emocionales con la parte del cerebro que produce los neurotransmisores serotonina y endorfinas. Cuando estás en un estado de equilibrio, los dos químicos envían señales desde tu cerebro a tu estómago para darte la información sobre la cantidad que necesita en ese momento tu cuerpo para mantenerte satisfecho y alimentar tu estado emocional.

¿Qué es el hambre fisiológica?

El proceso fisiológico de experimentar hambre suele ser complicado e incluso contraproducente, es importante decir que, en algunas ocasiones,  es beneficioso para el cuerpo sentir las sensaciones tanto de saciación como de hambre. Con respecto al hambre, el cuerpo libera hormonas naturales como la serotonina y las endorfinas, lo que permite que tu cuerpo se cure y alivie el estrés. Si te encuentras mentalmente distraída, triste o deprimida, es posible que tengas la sensación de querer ingerir grandes cantidades de alimentos azucarados o carbohidratos para sentirte mejor.

¿Cómo combatir el hambre fisiológica?

Es fundamental trabajar tus emociones mediante la terapia, la escritura, la lectura o el ejercicio físico. Esto te ayudará a dar el paso de sentir que te comes las emociones a entenderlas y comer cuando tu cuerpo esté notando la necesidad de ello. Recuerda, conecta con tus emociones de la manera que más te apetezca y aprende las señales que te mandan tus emociones. Una vez esto te sea fácil será más sencillo atender a las señales de hambre y saciedad, y dejar en segundo plano cuando el estado ansioso te está llevando a comer de manera más descontrolada. 

domingos de bajon

Deja atrás los domingos de

Bajón

Recíbelo gratis en tu email

Al enviar el formulario estás aceptando nuestras políticas de privacidad.